Como recordarán, hace poco compramos unos super sillones para el nuevo departamento (ni tan nuevo, ya llevamos 6 meses por acá!), pero faltaba una mesa de centro que combinara con los sillones.
Adam propuso comprarla en línea porque acá el 60% de la gente compra todo por Internet, desde el super hasta la ropa. A mí no me termina de convencer esto de comprar cosas en línea porque hay que ver la textura y calidad de las cosas en vivo, pero encontramos una mesa muy bonita en Amazon de madera recuperada (usan madera reciclada de vías de tren o construcciones) y en un estilo rústico que nos gusta mucho, además la tienda tenía un nombre divertido- Chunky Funky.
Así se veía la foto de la mesa:
Y hasta puedes escoger en qué color la prefieres:
Mi querido Arqui sacó su metro para enseñarme las medidas exactas que tenía la mesa y quedaba perfecta, así que la ordenamos en color "Teak" y llegó un par de semanas después a la casa. Tan pronto llegó, Adam se puso a armarla, y cuando yo regresé de trabajar ya estaba lista y era perfecta, excepto que era enana... es com una mesa para departamento japonés.
Adam se equivocó cuando estábamos viendo las medidas y es muy chapparrita en comparación con los sillones! Vean:
Le escribimos a la empresa para ver si nos podían hacer una extensiones de patas y resulta que sí pueden. En algún momento llegarán por correo y Adam intentará hacer más alta la mesa, a ver cómo queda...
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Jan 25, 2015
Jun 7, 2013
El salvador del Titanic
Hace unos meses nos mandaron una maqueta de barco (un
modelo) para una exhibición en Londres. Pero para gran tristeza y estrés de
todos los involucrados, el barco llegó roto. En un mundo ideal, el seguro de DHL debería haber pagado la
reparación, pero por razones burocráticas con las que no les voy a aburrir, no
pagaron n-a-d-a.
Así que teníamos un barquito roto y muy pocos recursos para
arreglarlo. Y el pobre barco la verdad estaba en muy malas condiciones, roto
por la mitad, muchas de las mini piezas despegadas, el puesto de mandos
desprendido, etc, etc. Un desastre total:
¿Y quién cree que entró al rescate!? El super Arqui, con
toda su experiencia haciendo maquetas en sus años universitarios. Así que le
trajimos el barquito a la casa, con todo y su caja para que lo reparara.
Antes que nada, el Güero abrió al paciente para ver la
gravedad de los daños y luego hizo una gran lista de los materiales que iba a
necesitar y que fueron llegando por Amazon lentamente: pinceles, pinturas,
pegamentos, lijas, etc.
Ya con todos sus herramientas listas, el Arqui se encerró en
su oficina varios días a reparar el desastre.
Obviamente, el Güero se aseguró que el barco fuera tratado
con mucho cuidado y hasta escribió instrucciones de cómo sacarlo de la
caja una vez que estaba listo para que se lo llevaran:
Y aquí, finalmente podemos ver al barquito siendo felizmente
exhibido a lado de su valiente y heroico reparador:
La verdad casi no se notaba la ruptura! Y hasta le perdono
(por poco!) que se haya robado mis pinzas para depilar para pegar las
piezecitas del Titanic.
Saludos,
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